viernes, 20 de septiembre de 2013

WINDOWS XP

Windows XP está dirigido a computadores potentes. Los PC vendidos en los últimos tres años tienen un procesador adecuado, pero quizá tenga que aumentar la memoria,  cambiar el disco duro y conseguir algunos drivers.
La compensación es que en un PC bien dotado XP es más rápido que los Windows anteriores. La profunda renovación tecnológica de Windows trae grandes beneficios a los usuarios de PC. Sin embargo, tiene un lado negativo: sólo los PC recientes pueden instalar Windows XP. Para actualizarse a Windows XP, muchas personas tendrán que cambiar o rejuvenecer el PC.
El PC recomendado por Microsoft para usar Windows XP debe tener un procesador con una velocidad de reloj de 300 MHz hacia arriba, 128 MB de memoria RAM y 1,5 gigabytes (GB) de espacio libre en el disco duro. Esto deja por fuera de competencia a bastantes computadores.
No obstante, si un PC cumple con el requisito del procesador (la mayoría de los PC vendidos en los últimos tres años traen chips de 300 o más MHz), es posible mejorar los otros aspectos para cumplir con las exigencias de Windows XP.
La buena noticia es que XP ofrece mejor rendimiento que las versiones anteriores de Windows en los PC que cumplen o exceden los requerimientos recomendados, según Microsoft.
En los dos PC en los que ENTER probó una versión beta de Windows XP Professional esto resultó cierto (sin embargo, es necesario probar una versión final de un programa para poder medir su velocidad real). XP exhibió un desempeño superior al arrancar el PC, al abrir programas y durante la realización de ciertas tareas (aunque los PC se volvieron más lentos al cerrar Windows para apagar el equipo).
El rendimiento de Windows se aumentó gracias a que se optimizó el proceso de inicio del PC, a que el kernel nuevo aprovecha mejor los recursos del PC (por ejemplo, la memoria RAM) y a que XP afina en sus tiempos de inactividad algunos procesos.
Por ejemplo, XP monitorea qué programas utiliza el usuario y qué recursos se necesitan para cargarlos. Regularmente, cuando el sistema está inactivo, XP agrupa en el disco duro los archivos asociados con los programas que más se utilizan (para que funcionen más rápido). Según Microsoft, Windows XP puede iniciar los programas hasta 50 por ciento más rápido.
El desempeño de XP depende en buena medida de que el PC tenga bastante memoria RAM (por lo menos los 128 MB que Microsoft recomienda). En ENTER instalamos XP en un PC con procesador Celeron de 466 MHz y 128 MB de memoria RAM, y en otro computador con Pentium III de 600 MHz y 64 MB de memoria.
Aunque el chip Pentium III de 600 MHz es más veloz que el Celeron de 466 MHz, el rendimiento de Windows XP fue muy superior en el PC con Celeron gracias a los 128 MB de RAM. En el equipo con 64 MB de RAM el desempeño era apenas aceptable.
Contar con una tarjeta gráfica que tenga una buena cantidad de memoria de video también tiene un impacto positivo importante en el rendimiento de XP.

10 comentarios: